VOLVER VOLVER

Número 9:   
Represión, pauperización y muerte en A Estrada: la experiencia de Ramón Fernández Rico y su familia, 1936-1940.

Versión para imprimir

Por Ruy Farías(*) 

Aunque con cierto retraso respecto de otras áreas de la Península, la revisión del pasado reciente (en este caso, el ligado al alzamiento de julio de 1936, la Guerra Civil subsiguiente y el exilio al que dio lugar) se abre camino en Galicia. Al compás de su marcha, aquel terreno deja de ser el ámbito preferente de las memorias y los relatos literarios para ser ocupado por sólidos trabajos puramente historiográficos1.


El 14 de julio de 1936 el 1er Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de A Estrada, Ramón Fernández Rico, quedó al frente del mismo por delegación de su titular (Jesús Ignacio Puente Fontanes), ausente por encontrarse acompañando a la delegación que presentó a las Cortes los resultados del Plebiscito de Autonomía de Galicia (Documento 1). Tras el golpe de Estado y la caída de Galicia en manos de los sublevados Fernández Rico quedó detenido, permaneciendo recluido en la prisión de Pontevedra y el lazareto de San Simón.

En marzo de 1937 fue condenado a muerte y ejecutado en junio de aquel mismo año. Estos y otros hechos2 han quedado registrados en un acervo documental excepcional (tanto por el número de documentos que lo componen como por la circunstancia en las que fue rescatado) integrado por un despacho oficial, dos certificados de defunción y ciento seis cartas, la mayoría de las cuales fueron cruzadas entre Ramón, su esposa (Purificación Prado Rey) y la mayor de las hijas de ambos (llamada también Purificación) a lo largo de los meses en los que aquel permaneció preso3 . Dichos documentos, junto a otros de naturaleza oral4 , permiten acceder a las experiencias y percepciones de los protagonistas de aquellos trágicos sucesos, complementando y contrastando la información –generalmente de tipo fáctico- suministrada por las fuentes más convencionales. En un tiempo y un lugar (Galicia entre 1936 y la década de 1940) donde se desarrolló una “extraña guerra”5 pródiga en injusticias, miserias y atrocidades, la historia de Ramón Fernández Rico y su familia no fue excepcional en cuanto a sus características esenciales, que se ajustan a la represión selectiva, arbitraria e indiscriminada desatada por el régimen emanado del golpe de Estado. Por el contrario, junto con otros miles de casos, formó parte de las consecuencias de la táctica del nuevo poder, destinada a paralizar y aterrorizar a la sociedad gallega a través del castigo y la ejemplarización6 . Su experiencia, sin embargo, destaca a causa del número inusual de personas de una misma familia directa e indirectamente envueltas en la tragedia. Nacido en 1891 en el concello de Vilasantar (A Coruña), fue en 1931 Vicepresidente del Partido Republicano Radical Socialista, integrándose más tarde en la Unión Republicana. Después del triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, pasó a ocupar el cargo de 1er Teniente de Alcalde en A Estrada y trabajó a favor de la aprobación del Estatuto de Autonomía de Galicia. Al comenzar el alzamiento era padre de nueve hijos (uno más nació en abril de 1937)7 , gozaba de un buen pasar económico sustentado en la posesión en sociedad de una importante fábrica de muebles, siendo además un personaje popular y apreciado, que más allá de sus convicciones republicanas mantenía buenas relaciones con otras personas acomodadas de A Estrada de ideas derechistas. En los momentos iniciales del golpe (hasta el día 21, cuando la Guardia Civil destituye al Alcalde, que acaba de regresar de Madrid), y no obstante haber sido delegada en él por el Gobernador Civil de Pontevedra la jefatura de la defensa de la República en el norte de la provincia, Fernández Rico se esforzó para evitar que las medidas para defender la legalidad republicana derivasen en desmanes dentro de la villa, impidiendo, entre otras cosas, el asalto al cuartelillo de la Guardia Civil, armerías y Correos y Telégrafos. (Documento 3). Cuando la notoria desproporción de medios hizo evidente la inutilidad de toda resistencia al golpe, se pronunció a favor de entregar pacíficamente las armas. Una vez que los sediciosos controlaron la situación en A Estrada, añadió a su confianza en el pronto fracaso del golpe aquella otra basada en el convencimiento de que su pública mesura en el tratamiento de los simpatizantes de la derecha, garantizarían su integridad si se entregaba. Por ello, si bien al principio se recluyó en su casa y permaneció escondido durante algunos días, optó finalmente por presentarse espontáneamente a la Guardia Civil. Según los testimonios de sus hijos, ante los ruegos de su mujer y de algunos amigos, que le advirtieron que integraba una “lista negra” y le pedían que huyese, contestó con el razonamiento de que no podía dejar a su familia y su taller y que, además, puesto que nada malo había hecho no debía abrigar temor8 alguno Este convencimiento de que su falta de culpas habría de permitirle salir ileso de la coyuntura del alzamiento lo acompañará cuando menos hasta diciembre de 1936 (Documento 2)9 . Una vez detenido fue enviado a la prisión de Pontevedra (a donde llegó a más tardar el 30 de agosto), siendo posteriormente trasladado a la isla de San Simón10 . Como en muchos otros casos, por haber resistido al golpe fue utilizado en su contra el desnaturalizado concepto de la “rebelión militar”11 , pero también se le formularon otros cargos tales como los de ser comunista, uno de los instigadores del “alzamiento revolucionario” (Documentos 4 y 5) y enemigo de la Iglesia.

Aunque al menos hasta noviembre Fernández Rico no juzgó necesario buscar en su favor testigo alguno (Documento 2), ante la necesidad de sustraerse de los cargos que finalmente se le formularon acabó por invocar el testimonio de algunas caracterizadas “personas de orden” locales como Rafael Vilariño y Melania Nine, y el cura párroco de A Estrada, Nicolás Mato Varela. Pero a pesar de que Mato Varela refutó enfáticamente tanto su carácter de comunista, como de que impidiera la celebración de misas, no parece que este fuese el tono general de las intervenciones de los que declararon en su juicio12 . La mayoría de sus amigos y conocidos (y aun sus mismos familiares) no querían mostrarse públicamente favorables a él o a su familia, ni lo visitaban en prisión, por temor a caer en desgracia también). No parecen haber escaseado, en cambio, los testimonios en su contra.

Entre ellos se cuenta al menos uno resultante de la combinación de un enfrentamiento ideológico, enemistad personal y/o interés económico. El ajuste de cuentas brutal no fue –ciertamente- privativo del universo rural. Fernández Rico había tenido hasta 1935 un socio de apellido Campusano, del que se separó en muy malos términos debido, fundamentalmente, a las irreconciliables posturas políticas que ambos sostenían (aquel era de derechas). Este enfrentamiento ideológico se vio exacerbado primero por la competencia comercial desde sus respectivos talleres de mueblería13 , y luego por la lucha electoral de febrero de 1936, en la que ambos hicieron campaña en frentes opuestos y llegaron a disputar violentamente en la misma mesa electoral. Como represalia, Campusano habría declarado en contra en la causa que se le instruyó14 . Aunque permaneció recluido más de nueve meses, conocía ya la sentencia del tribunal que lo condenaba a muerte cuando menos desde el ocho de marzo. Como puede verse en dos emotivas cartas fechadas el 13 de marzo (Documentos 9 y 10), aún a sabiendas del destino que lo aguardaba continuó creyendo en el triunfo militar de la República y el restablecimiento de la democracia. Pero estos documentos, que dan testimonio de fe republicana y entereza moral, ponen también sobre el tapete el drama que envolvía a las familias de los condenados a muerte: el fantasma de la miseria. Preso el cabeza de familia y huido su socio, el taller de mueblería hubo de cerrarse. De un día al otro la mujer y los hijos de Fernández Rico quedaron sin fuentes de ingresos, con el agravante de que debían remitirle casi a diario dinero y comida (Documentos 2, 6 y 7). Ante estas circunstancias, agravadas por el hecho de que deudores se aprovecharon de la prisión de Ramón para no cancelar sus compromisos, los niños de más edad (la mayor apenas contaba con 16 años) debieron salir a trabajar, empleándose las mujeres en labores de costura y domésticas, los varones como aprendices de carpintería, y todos indistintamente (por encargo de una talabartería) en la fabricación de cartucheras para el ejército franquista (Documentos 6-8). Purificación Prado Rey vendió también una casa de Berres que habían recibido en herencia, y de ese modo fueron resistiendo. A fin de aliviar el pesar del prisionero, y no obstante su creciente pauperización, Purificación y sus hijos le ocultaron hasta el final el calamitoso estado de la economía familiar, llegando incluso a hacerle creer que el taller seguía en funcionamiento (Documento 6). Sin embargo, ello no evitó que tras conocer el dictamen del tribunal Ramón sufriera grandes padecimientos por la perspectiva del desamparo en el que quedaba su familia (Documentos 10 y 12). No obstante sus convicciones republicanas y tranquilidad de conciencia (Documento 11), la creciente desesperación lo llevó también a pedir a su mujer el día anterior a ser ejecutado “… recomendar a nuestros queridos hijitos … que nose metan nunca en politica … "15 . Fernández Rico no murió el 5 de junio de 1937 a causa de una hemorragia interna, como falazmente certificó el juez Venancio Méndez Feijoo , sino que fue fusilado en un cruce de caminos de Monteporreiro. Sus restos reposan en una de las tres fosas con los números 45 al 47 del cementerio municipal de aquella ciudad. Su viuda, que había concurrido ese mismo día a presentarle a su hijo nacido recientemente, no recibió más pertenencias suyas que una Biblia en la que, afortunadamente, se hallaban guardadas las pocas cartas recibidas de su mujer e hija mayor que hoy se conservan. Tras su muerte, el drama de esta familia continuó y se profundizó.Purificación Prado Rey no pudo superar la muerte de su esposo, muy pronto seguida de la de su hijo Ramón a causa del tifus, y tras derrumbarse física y anímicamente falleció tuberculosa el 8 de febrero de 1940 . Poco después, y a consecuencia de las mismas causas de mala alimentación y tuberculosis, morirían también Manuel, Pilar, Purificación (h) y María del Carmen16 . Para la fecha del deceso de esta última los hijos supervivientes (José Manuel, Divina, Constantino y Lino, de 15, 12, 10 y 3 años respectivamente) fueron repartidos entre varias familias de parientes17 . Años después tres de ellos emigrarían a Brasil, Uruguay y la Argentina, completándose así el cuadro de destrucción y dispersión de la unidad familiar iniciado por la política represiva de los amotinados del 36.

(*) Agradezco a Xosé Manoel Núñez Seixas la lectura y observaciones que hizo del manuscrito de este trabajo.

1- Vid. por ejemplo, J. de Juana López y J. Prada Rodríguez (coords.), Lo que han hecho en Galicia. Violencia, represión y exilio (1936-1939), Barcelona, Crítica, 2006. Este libro constituye a la fecha, la más importante interpretación y síntesis historiográfica del fenómeno represivo desatado en Galicia a partir del alzamiento de julio de 1936, y del exilio al que dio lugar.
Volver a la nota

2- Muchos de los cuales son ya de dominio público, como puede verse, por ejemplo, en la página web del colectivo Siñor Afranio:
http://www.blogoteca.com/ autoestrada/index.php?l =1&pag=25
Volver a la nota

3- Las cartas permanecieron en manos de la esposa de Fernández Rico hasta la muerte de esta, quién presumiblemente las mantuvo ocultas (incluso de sus hijos) en el cajón de una mesa. Fueron halladas años después de su muerte por casualidad, cuando José Manuel Fernández Prado desarmaba la mesa para reutilizar su madera. A pesar de que la mayoría de las epístolas son bastante breves, y que generalmente reproducen los típicos modelos fijos aprendidos en la escuela y manuales de redacción de la época, con su recurrencia sistemática a las mismas fórmulas al comienzo y al final de la carta, constituyen una valiosísima fuente de información para la reconstrucción de los trágicos sucesos que rodearon a sus protagonistas.
Volver a la nota

4- Se trata de los testimonios de dos de los únicos cuatro hijos del matrimonio Fernández-Prado que sobrevivieron a la guerra y la inmediata posguerra (José Manuel y Divina Pastora), y el de una de sus nietas (María Purificación Fernández Vázquez). Fueron registrados por el autor en noviembre de 2006 en las ciudades de Montevideo y Buenos Aires, donde ellos residen, por encargo del programa de investigación y recuperación de la memoria de las víctimas de la represión franquista en Galicia “As vítimas: os nomes, as persoas, os lugares” de las universidades de Santiago de Compostela, Vigo y A Coruña.
Volver a la nota

5- El concepto pertenece a Ramón Villares. R. Villares, Historia de Galicia, Vigo, Galaxia, 2004, 417.
Volver a la nota

6- Vid. A. Rodríguez Gallardo, “Golpe de Estado y represión franquista en la provincia de Pontevedra”, en J. de Juana López y J. Prada Rodríguez (coords.), op.cit., 153-64. Este autor indica que, para la provincia de Pontevedra, el saldo de la violencia paralegal y la institucionalidaza es de no menos de 1.200-1.400 represaliados.
Volver a la nota

7-
Se trataba de Purificación (17 años al morir su padre), Pilar (16), Ramón (14), José Manuel (11), Divina Pastora (9), María de la Paz, María del Carmen, Constantino, Lino y Manuel –este último nacido poco antes de morir su padre.
Volver a la nota

8- Entrevistas a José Manuel y Divina Pastora Fernández Prado, Montevideo y Buenos Aires, 4 y 16 de noviembre de 2006. Además de lo aducido en los testimonios orales recogidos, debe tenerse en cuenta que muchas de las personas que en los primeros días de la rebelión huyeron de sus casas, acabaron presentándose a los facciosos por el temor que las extremadamente violentas “operaciones de limpieza” desarrolladas por militares, guardias civiles y falangistas, acabaran recayendo en sus familias y bienes.
Volver a la nota

9- “… estoy bien y supongo que pronto nos beremos juntos pues estan poniendo mucha gente nuestra en libertad …” (Carta de Ramón Fernández Rico a Purificación Prado Rey, Isla de San Simón, 1.12.1936), o “… de lo demas no te preocupes pues yo estoy con la conciencia tranquila[,] yo se que no hice daño a nadie y no me arrepiento de aber echo bien a todo el mundo[,] que fue todo el daño de ise” (Carta de Ramón Fernández Rico a Purificación Prado Rey, S/l, S/f).
Volver a la nota

10- Cartas de Ramón Fernández Rico a Purificación Prado Rey, Pontevedra, 30.8.1936 y San Simón, 18.10.1936.
Volver a la nota

11- Cargo que desde el 1º de agosto se castigaba con la pena de muerte.
Volver a la nota

12-
Entrevista a María Purificación Fernández Vázquez, Montevideo, 4.11.2006.
Volver a la nota

13- Allí se mezclan también cuestiones familiares, pues un hermano de Ramón que también era de derechas y que hasta entonces había trabajando junto a él, lo dejó para emplearse con Campusano.
Volver a la nota

14- Entrevista a José Manuel Fernández Prado, Montevideo, 4.11.2006.
Volver a la nota

15- Carta de Ramón Fernández Rico a Purificación Prado Rey, Pontevedra, 4.6.1937.
Volver a la nota

16- María de la Paz ya no vivía al momento de que su padre fuera ejecutado.

17- En 1941 el caso de Ramón Fernández Rico fue incluido en el marco de la Ley de Responsabilidades Políticas, correspondiéndoles a sus herederos pagar las 50 pesetas de la multa: según José Manuel “Después de que mi padre fue fusilado tenía que ir a… todos los meses, tenía que pagar una multa en el Juzgado, en el Ayuntamiento”. Entrevista a José Manuel Fernández Prado, Montevideo, 4.11.2006.
Falta el resto de la carta.

Volver a la nota

 

Apéndice documental

Documento 1:

Sr. D. Ramón Fernández Rico, 1er Teniente de Alcalde. La Estrada.

Habiendo sido designado por la corporación Municipal para asistir en Madrid a la entrega del resultado del Plebiscito Pro-Estatuto de Galicia, tengo necesidad de ausentarme, y le ruego se sirva encargarse de la Alcaldía hasta mi regreso.
La Estrada 14 de Julio de 1936.

Jesús Puente

Volver a la nota



Documento 2:


“Pura Recibi las mansanas y los pañuelos y en perfecto estado. Delo que me dices de los testigos … les quedo y estoy muy agradecido[,] aun cuando que supongo nome aran falta[,] pues creo que pronto nos beremos juntos en nuestro hogar si las cosas siguen bien como parecen. por otra parte que yo aun no declare nada, aun no estoy procesado …” (Lazareto de San Simón, 4 de noviembre de 1936)

Volver a la nota



Documento 3 (sin fecha):

Pura. Te dire que el defensor aun no bino por junto de nosotros. no se lo que pasa[,] dime si Landin se interesa en este asunto. No te olvides de que [Rafael] Vilarino (sic) manifieste y afirme que yo no tome parte halguna en ningun comité[,] porque a el le costa[,] ni es verdad que se intentase nada contra la viuda del Sr Placido Castro[,] y menos yo[,] que mi actuacion solo se limitaba a garantisar el orden[,] como lo demostre cuando unos asaltados (sic) pretendian asaltar el Cuartel y las armerias[,], cosa [que] el sabe muy bien que no se llevo a cabo por mi esfuerso[,] y lo mismo telégrafos y Telefonos[,] y que procure no perjudicar a ningun otro[.]
Sin mas[,] tuyo.

Ramon Fernández

Pura[,] no mandes comida[,] y pan menos pues me llega[,] y antes de marchar dejame 5 pesetas[.]


Volver a la nota



Documento 4 (sin fecha):

Pura[,] el informe de la Guardia Cibil es delo peor[:] me pone por comunista[,] y [el] del Delegado de Orden publico no es tan malo. me acusan de pertenecer al comité Revolucionario, así que [Rafael] Vilariño que haga todo lo que pueda por justificar esto[,] y Don Nicolas [Mato Varela] tambien[,] y tambien que fui el que arme la gente[,] que fui yo[,] y mucho mas[,] pero de menos importancia[.]
Pura[,] habla con el defensor para que venga junto a nosotros[.]
Sin mas[,] tuyo

Ramon Fernández



Volver a la nota

Documento 5:

Lazareto de San Simon[,] 29 [del] 1 [de] 1937

Mi querida esposa[,] me alegro que la presente te encuentre bien de salud en compania de nuestros queridos hijos[,] quedando la mia bien por el momento.
Querida Pura[,] esta es para manifestarte lo siguiente. Es necesario que hables con Manuel Deza y con Manuel Pego[,] y quele digas asi que de ellos[,] los dos[,] depende mi vida[,] pues ellos pueden justificar con Vilariño y el Garcia del Viso[,] que esta con Angel Garcia[,] que yo ebite que no fueran al Cuartel[,] a la Carcel y a las armerias[,] osean Ferreterías[,] y Vilariño sabe tambien que cuando quisieron ir al Telegrafo lo mande a el alli para que no permitiera la entrada a nadie[,] y esto lo ebite amenasandoles con poner en evidencia a la Guardia Cibil. pues sabes que estoy procesado por Rebelion Militar[,] y que por mis hijos les pido tengan compasion de ellos y de mi y de ti[,] y que supongo que tenderan que declarar pues[,] confiando en su honrada personalidad[,] los puse como testigos[,] y cuando sea el consejo pondere a Dña[.] Pilar Araujo y [a] Dña[.] Melania …”



Volver a la nota

Documentos 6 y 7:

La Estrada[,] 8 de Febrero de 1937

Señor Ramon Fernandez

Mi mas querido Ramon[,] me alegro de que esta te encuentre bien de salud[,] la nuestra sin novedad por el momento[.]
Apreciable Ramon[,] hoy recibi tu carta con fecha 6[,] y enterada de todo lo que en ella medices[.] De lo que me dices de mi hermano Pepe[,] pues sigue como siempre[,] la fabrica trabaja cuando hay pedidos[,] hace como todas[.] Don Gonzalo ya cerro la del pues no tiene trabajo[,] y nosotros bamos tirando poco a poco[.] el sabado mandamos un pedido para Leon[,] y dos mas para el Lojo[,] a los padres del marmolista[,] y le tenemos que hacer un Ropero al marmolista de los Lunas[,] y otro a los de Buela de padron[,] y un pedido de camas para Lugo[,] y bamos yendo[.]
Ramon[,] te mando unas pocas orejas y unas filloas[,] y costilletas y un pedazo de carne y pan[,] y la muda de la cama y tambien la tuya[,] y tambien el pedazo de Cedro de Cuba[.] Sin mas[,] recibes recuerdos de Carmen[,] Maximino[,] y el Relojero y Sña[.,] y Joaquin y de todos tus amigos …[,] y tambien de Manolo de la panadera …[,] y … un sin numero de besos y abrazos de nuestros queridos hijitos[,] y de mi recibes un fuerte abrazo de tu esposa que tanto te quiere[.]
tuya

Pura Prado

Mi querido e inolvidable papaiño: Deseo que al recibo de esta se halle gozando de una completa salud[,] quedando la nuestra bien para todo lo que guste mandar.
Hoy recibimos su carta por el medio de la cual quedamos enteradas de que esta bien de salud[,] de lo que nos alegramos mucho[,] pues mañana ba mama a bisitarlo y le mandamos una poca comida para que pase una cena regular [el] martes de Carnabal. Sabrá que a escrito Manolo[,] y esta bien y manda recuerdos para todos[,] y hoy a escrito Manuel Vicente[:] esta en Leciñena[,] en el monte de Alcubierre[,] y tambien manda recuerdos[.] y nosotros estamos bien[.] todo el mundo nos aprecia[,] pues yo siempre tengo que trabajar[,] si no es en la sastrería es en casa[,] pues hasta hoy siempre tube trabajo[,] y Pilar lo mismo[.] estuvimos haciendo cartucheras[,] y ahora terminanos la tarea y Pilar tiene que calcetar y yo que coser[,] pues todo cuanto le mandamos a usted[,] todo nos [lo] regalan[,] no gastamos ni un centimo[,] asi que ya ve lo mucho que nos quiere todo el mundo[.] y sin mas[,] adios[,] hasta la suya. Recibe recuerdos de todos sus amigos y besos de mis hermanitos[,] y de mi recibe un abrazo muy fuerte; su hija que tanto le quiere y desea berlo cuanto antes.

Pura Fernández



Volver a la nota

Documento 8:

[La] Estrada[,] 12 de Febrero [de] 1937

Mi querido papa: Deseo que al recibo de esta se halle gozando de una completa salud[,] quedando la nuestra bien y para todo lo que guste mandar.
Hoy dia 12 recibimos su carta con fecha 10 del corriente[,] y bemos que esta bien de salud[,] de lo que nos alegramos muchisimo. Tambien le mandamos una poca [de] comida[.] y nosotros estamos muy bien[,] ayudamos todos a mama[,] y le dire que el señor Pego es muy amigo mio[,] pues yo en la de Casagrande estoy solo por hacerle compañía a la Señora Dolores[,] porque no se acostumbra a estar sola[,] porque en la sastrería no hay en que dar una puntada[,] pero yo sino es una cosa es otra[,] porque si no coso le hago las camas[,] y le voy a la plaza y otras cosas[,] y en casa siempre tengo algo[,] y con la ayuda de Pilar de Ramon siempre es algo[,] y el negocio ba bien[.] asi que todos estamos bien[,] y todo el mundo nos quiere mucho y nos aprecia[.] y sin mas por el momento[,] recibe recuerdos de los de Casagrande[,] de Carmen[,] de Joaquin y de Manuel Vicente[,] y de todos sus amigos[,] y muchos besos de los niños y mios. Su hija que lo quiere mucho y jamas lo olvida.

Pura



Volver a la nota

Documento 9:

Pontevedra[,] 13 [del] 3 [de] 1937

Pura[,] me alegro que la presente te encuentre bien de salud en compañía de nuestros queridos hijos[,] la mia bien por el momento[.]
Pura[,] este escrito lo guardas bien[,] y el dia que la democracia triunfe[,] y [en] la primera reunion que tenga el ayuntamiento[,] lo entregas para que alli sele de lectura[,] y pido que cumplan todo lo que en el se pide[.] como tu puedes suponer[,] estoy tranquilo y lo ago por mi puño y letra[.] y sin mal[,] besos a los niños y muchos besos y abrazos para vosotras todas[.] vuestro siempre

Ramon Fernández



Volver a la nota

Documento 10:

Car[c]el de Pontevedra 13 [de] Marzo [de] 1937

Ramon Fernández y demas compañeros

Amigos y correligionarios de La Estrada: Estos compañeros vuestros, que el barómetro de la esistencia les puso en el grado de tener que sucumbir, a merced de la calumnia y la infamia; estos hombres que con espíritu (…) ante la más ignominiosa de las acusaciones, han tenido que ser víctimas de una sentencia inicua para ser inmolados en aras del ideal, puro e inmaculado de la Republica, que aun después de ejecutados, surgirán siempre por donde caiga una sola gota de nuestra sangre; estos hombres que sus hogares se cubren de luto, y los corazones de sus viudas y sus inocentes hijos estan empañados, y horriblemente contorsionados, por la amargura, de que estos miserables ensucian sus manos en nuestra sangre sin macula; estos hombres a vosotros se derigen, para encargaros en ultimo y postrer encargo especial = [lo] sabreis cumplir fiel y estri[c]tamente todos puesto que el recuerdo de estos mártires perdurará en vuestra memoria. Pues bien. Estos hombres (cadaveres vivientes) os recomiendan ante todo serenidad, mucha serenidad, para soportar el duro trance, cuando os digan; que estos queridos amigos vuestros han sido ejecutados; y luego invariables de la causa; os rogamos no abandonéis a nuestras pobres esposas y a nuestros queridos hijos, a éstos decidles que sus padres han muerto por el ideal santo de la Republica; por la regeneración de la España de [los] menesterosos y de los hambrientos, y por honrados trabajadores y nobles nos han fusilado. Esperamos y os recalcamos esto, miréis mucho por nuestras viudas y por nuestros pequeñuelos [que] tengan siquiera pan para amortiguar el hambre de estas criaturas que quedan sin tener que comer. Vosotros que sois honrados, que sois hombres que tenéis corason con fibras de republicanismo como nosotros, sentis a la par que nosotros como embarga en nuestro pecho el dolor, no por morir, pues demasiado sabeis la enteresa que nos caracteriza, sino por tener que dejar la hora bendita del triunfo que se aprosima y no poder verlo. Y a hora que hablamos y mencionamos el triunfo, esta hora que está muy proxima, esta hora que apesar de nuestro estado de marrición, que por estarlo así no podremos ver, en esta hora que suponemos que vuestros corasones trataran de evadirse de vuestros pechos con la emocion; mas[,] en esta hora que todos al grito unisono de viva la Republica; en esta hora que la Bandera tricolor ondea en la cúspide más alta de la Estrada[;] en esta hora la más grande quizás para nosotros que los siglos vieron[;] en esta hora queridos correligionarios y camaradas nuestros; en esta hora símbolo de la redención de la nueva era; que de en medio de vosotros salte una voz[,] resuene, se oiga cual preciado clarin, en todos los ámbitos de La Estrada y digan muy claramente sin precision de altavoces fantoches hipócritas y canallas como acabamos de dejar en el mundo de los vivos que pronuncien esto[:] [“]Republicanos: queridos camaradas. existen en estos momentos de innegable olvido mas nombres que tenemos que grabar con letras de oro, el nombre de mas martires de La Estrada, vi[c]timas de la mas ignominiosa opresion que los siglos vieron: Ramón Fernández Rico[,] Manuel Nogueira González[,] Jesús Puente Fontanes[,] José Mª Pena López[,] Cándido Tafalla Froiz[,] josé Rodríguez Sangiao e Isolino Teros. Tampoco vamos a olvidar a Jose Gomez Rivas[,] Manuel Puente Porto[,] José Fernández Cortes[,] Jose Vidal Puga[,] Manuel Vazquez Cruz y Jose Graciano García[”], y que vosotros añadireis si alguno mas cae después de nosotros. Os queremos decir con esto[,] vecinos y compañeros[,] que nos consta sabereis cumplir con vuestro deber; pero como asi mismo nos consta que pronunciareis nuestros nombres y lo mismo los de nuestras familias, y si alguno ha caido con la famosa ley de fugas que tanto ha imperado para todos estos; justicia[,] justicia y justicia[,] y una advertencia; si os parece, que si aun pagando con la vida no hemos cumpli[do] con nuestro deber, entonces correligionarios, entonces no se la hagáis, y [si] queréis que siga la farsa[,] que siga: Pero tened presente que estas voces y consideraciones que os hacemos[,] el prisma del nuevo régimen tendera muy en cuenta los lamentos de ultratumba.
Ahora que salimos del feo encargo; aunque nos perdonéis lo estenso que somos, otros encargos de menor "tara["]: Esperamos que en la primera reunión después de posesionaros del Ayuntamiento, conste esta carta mal hilvanada en el Libro de Actas. Que una de las calles más céntricas de la floreciente villa, llevará esta inscri[p]ción[:] [“]Mártires de La Estrada”[;] y que obrareis como os lo pedimos en nombre de la República y de la democracia y del ideal que nos lleva a la tumba; Queridos compañeros nuestros, estas toscas lineas que vosotros llegan son los últimos latidos del corasón de estos "cristos["] que al grito de "Matadles, matadles" que algunos desgraciados Ta[h]ures vecinos nuestros así lo han hecho; así que no queremos entristeceros mas, no queremos haceros sufrir mas, tampoco, queremos que seais hombres forjados en estos suplicios por que atravesamos todos[,] así que[,] compañeros[,] el último pensamiento será para vosotros; muestras que seremos firmes y enteros ante el piquete[,] gritaremos con toda la fuerza de nuestros pulmones Viva la Republica, Viva el Frente Popular, Viva la Libertad y viva la Democracia, y abajo los tiranos!
Compañeros[,] el último abrazo y el último pensamiento cumplirlo por bien de la causa[,] para [que] jamas la historia del mundo tenga que soportar tan horrendos crimenes.
Salud camaradas[,] hasta la eternidad.

Ramon Fernández Rico y Manuel Nogueira Gonzalez



Volver a la nota

Documento 11 (sin fecha):

Sra[.] Pura Fernandez Prado y Hermanos

Mis queridos hijos. Lo que en estos momentos hos pido es lo siguiente[:] que seais buenos para todos y principalmente para vuestra madre[,] esto es lo que mas os pido[,] que no le deis disgustos. pues por mi no tengais pena[,] este era mi destino. llevo la conciencia tranquila[:] no mate a nadie ni robe[,] fue solo por defender un ideal. pero si siento que unas cuantas malas personas los engañaran a vosotros y ami[,] y que con ingurias me mataran[,] pero bien[,] vosotros en su dia sabereis reclamar los derechos que os corresponden, Purita[,] no dejes de ayudar a tu madre a enseñar y educar a tus hermanos.
Sin mas[,] los abrasa a todos vuestro inolvidable padre que os quiere

Ramon Fernández



Volver a la nota

Documento 12:

Pontevedra 4 de junio de1937

Mi querida Pura[,] en este momento me encuentro en capilla y desde aquí te mando mi ultimo abrazo para ti y para todos mis hijos[,] pues se los das por no podérselos dar yo. Ten resignación y paciencia[,] no hay que hacerle[,] fue mi destino y no te digo mas [,] le das muchos besos a los niños y un abrazo a Joaquin y a los otros.

Sin más te abrazo tu esposo por última vez:

Ramón Fernández

Adios Pura mia

Adiós Purita[,] Pilar[,] Ramoncito[,] Pepiño[,] Divina[,] Carmiña[,] Tinito[,] Linito y Manolito, a dios queridos hijos todos[,] vuestro padre:

Ramon Fernández

lo que has de gastar en mi entierro biste a los niños[.]
adios querida Pura[,] adios[.]



Volver a la nota

VOLVER VOLVER  
Copyright 2007 Fundación Xeito Novo - Prohibida la reproducción parcial o total del material expuesto, sin consentimiento de la fundación. Todos los derechos reservados